Antes de empezar a desarrollar este artículo, te queremos contar algo.

A mediados del 2018, decidimos vencer el miedo y finalmente dejábamos de postergar la construcción de nuestro blog, por primera vez como esposos nos salíamos de nuestra zona de confort y apostábamos por nuestro emprendimiento.

Compramos el dominio y el hosting de Pincelando Historias, donde trataremos temas de  Finanzas personales, en especial para parejas.Todo relacionando a nuestras propias experiencias, fracasos y vivencias.

Para este primer post, empezaremos hablando de Finanzas personales, consideramos que en algún momento de nuestras vida nos cuestionamos o no supimos cómo enfrentar este tema tan relevante para cada ser humano.

El hecho de que estudiemos Economía, Administración o cualquiera carrera relacionada, no nos hace unos expertos en la materia, porque cuando nos enfrentamos al mundo real empieza a intervenir las “emociones” no la “lógica”.

No respeta raza, religión, nacionalidad o nivel socioeconómico, por eso les pedimos que lean atentamente hasta el final del artículo y vean que es posible cambiar el chip financiero.

Exactamente hace dos años, nos entregaron nuestro apartamento, el primero que conseguíamos como pareja y por fin hacíamos realidad nuestro sueño, y por el cual habíamos trabajado tanto para esa época, bueno eso creíamos.

Se puede decir que éramos una pareja de recién casados, ya que teníamos dos años de matrimonio; los mismos años que llevábamos pagando sagradamente cada mes la cuota inicial de nuestra vivienda.

Adicionalmente a esto, teníamos que cubrir el pago de la renta o el alquiler del apartamento donde residíamos mientras nos entregaban el nuestro.

Fueron meses muy apretados, en ese momento era normal nuestro pensar, porque desde pequeños nos inculcaron que debíamos estudiar para tener una profesión y poder conseguir un trabajo de 8 horas diaria, donde pudiéramos comprar una vivienda propia.

La mayoría de nosotros hemos tenido ese mismo paradigma y a ti te habrá pasado lo mismo, como en gran parte de los hogares colombianos o latinoamericanos y posiblemente en muchos lugares en el mundo entero.

Si hacemos una revisión, las personas de la Generación X (35-49 años) y los de la Generación Baby Boom (50-64 años),  en este último grupo, se encuentran ubicados nuestros padres y seguro los tuyos también, recordamos que una de las tantas cosas que nos repetían eran que tuviéramos empleos estables y siguiéramos la misma línea, y entráramos en la absurda carrera del sistema o en “la carrera de las ratas” como es conocida.

No debemos culparlos, primero son nuestros padres y debemos respetarlos, amarlos, y sobre todo agradecerles por sus consejos que han estado fundamentados por sus propias vivencias, y no desean que pasemos por sus mismas peripecias.

Sin embargo, dos años después de este acontecimiento tan importante para nuestras vidas, ha cambiado totalmente nuestro pensamiento.

Te vamos a exponer los que hemos considerado más relevante y que nos hicieron reflexionar, por ende, cambiar la forma de pensar sobre el dinero, ayudándonos a mejorar nuestra educación financiera y nuestras finanzas personales, y a ti también.

Algunos puntos serán muy duros de digerir, pero son necesarios para que comprendas lo que te queremos decir.

¿Qué hacemos gastando nuestro tiempo por un pago, salario o dinero, si ese mismo dinero lo entregamos en un momento o lo botamos sin darnos cuenta?

Detente por 5 segundos, vuelve y lee la pregunta con más calma y responde con toda franqueza.

Continuemos…

Esa renta o salario que recibimos, se nos va de las manos en un dos por tres, y no lo digo como un simple cliché, es una realidad y te lo voy a demostrar párrafos más abajo.

Te has preguntado ¿Cuánto porcentaje de ese SALARIO o INGRESO mensual tienes hoy? se te va o se te esfuma sin siquiera recibirlo en la mayoría de los casos (pagando las cuotas de las tarjetas de créditos, los avances de las tarjetas), y es como un hola y un adiós en el mismo segundo.

No lo disfrutas ni un minuto, lo cual se traduce a tiempo de tu vida invertido, pero se te ha ido como una hoja cuando cae en un río. ¿No lo crees?

Y eso sin hablar de que tú no eres el dueño de tu salario. Este tema lo hablaremos en un próximo artículo y podrás entender un poco más sobre este tema.

Sigamos

Te metes en una deuda de una vivienda, así como nosotros lo hicimos, y no está nada mal, no pienses que está mal, lo que queremos que entiendas es la importancia de que seas consciente de cómo debes hacer esta inversión, ya que es seguro que entre el 20% y un 30% de tu salario estará destinado durante 15 o 20 años al pago de la hipoteca, está bien, porque estas pagando por tu casa.

Pero, detente por un minuto y respóndete la siguiente pregunta: ¿Estás dispuesto a pasar 20 años de tu vida pagando por una propiedad?

Además, no conformes con el préstamo de la vivienda decides que es hora de tomar una segunda deuda, el cual estará destinado a comprar el carro de tus sueños, o peor aún, no de los sueños, sino de los súper comerciales de televisión y marketing que ves a diario, ese que influye en tus “emociones” y no en tu “lógica”.

Esta nueva deuda representara un 20% o 25% de tu salario, y puede ser que de verdad necesites un vehículo y lo uses mucho, en algunos casos es necesario, estamos de acuerdo, pero para la mayoría de los casos, no es así, será un artículo subusado.

Estará estacionado en un parqueadero entre el 70% y hasta del 90% del tiempo, y lo que es peor, tu dinero estacionado sin producir, desvalorizándose y generando más gastos.

Seguro estás pensando…¡Cómo van a venir estos locos a decirme eso!, será que no sabe cómo es la comodidad de un vehículo propio; ajustas la silla a tu ergonomía, pones el aire acondicionado si está haciendo mucho calor y escuchas la música que quieres o las noticias en la radio, ves un video, etc….

Te estás imaginando esa situación o la estás recordando porque ya tienes un carro. ¿verdad?

Y sigue tu película momentánea…te imaginas a las demás personas que van a tu alrededor en transporte público (bus, metro, tranvía) e inclusive caminando a su trabajo, universidad o al banco, viene a tu mente esos días soleados, el bus lleno de personas hasta más no poder, la hora pico en el metro; todo esto te da la seguridad de que el carro que tienes es la mejor decisión que has tomado o si no lo tienes, te animas a adquirir uno muy pronto ¿cierto?.

Tienes razón, y no está mal, la comodidad es buena para todos, pero lo que queremos hacerte ver, es que hay momentos en la vida que se te dan para comprar este tipo de artículos o lo que es mejor, si tú te lo propones puedes generar esos momentos en tu vida con un plan y acción.

Consiguiendo los recursos para que puedas comprarte lo que quieres, pero sin pensar que llegará algún momento de tu vida que no tendrás dinero ni para echarle gasolina al carro, por tu mala educación financiera.

Y lo que no visualizaste en tu película anterior, es lo desagradable de tener un carro y lo agradable de ir en transporte público, te los exponemos a continuación:

Cuando compras un carro, aparte de tener una deuda, también estas contaminando el planeta, a menos que tu carro sea eléctrico, pero sabes muy bien que el porcentaje de carros eléctricos en el planeta es muy insuficiente, apenas está despegando en el mundo y aún siguen siendo más costosos que los tradicionales.

Igualmente, si vives en una ciudad con alto flujo vehicular, tráfico complicado o tranque como dicen en Panamá, puedes gastar el mismo tiempo o mayor aún en ir a tu destino que si vas en un transporte público, iras estresado, tienes altos gastos para el disfrute de tu artículo como: seguros obligatorios y no obligatorios, impuestos, mantenimientos, etc.

Y es respetable, puedes seguir pensando después de leer hasta aquí, que estás tranquilo gastando más del 25% de tu salario por tener la comodidad de un vehículo.

Lo que no viste del transporte público, es que puedes ir dialogando con personas que no conocías, puedes hacer nuevos amigos, mejorar tu círculo social o inclusive conocer a tu media naranja, también estás contribuyendo en el medio ambiente y lo mejor aún, puedes aprovechar el tiempo, en lo que realmente vale, leer, estudiar o compartir una buena conversación, y finalmente estás ahorrando dinero para tus finanzas.

No estamos diciendo que no compres el carro de tus sueños.

Nuestra intención es que aprendas a planear, organizar tus finanzas, darle un buen manejo a las tarjetas de créditos o inclusive buscar nuevas formas de ingresos, tales como: Uber, Cabify o Blablacar y te ayuden a pagar más rápido tu deuda o ahorrar sin necesidad de endeudarte.

No es necesario, adquirir un producto solo por lujo o por apariencia, y te quedes 5, 10 o 20 años pagando ese pasivo que robaran tu tranquilidad y tú tiempo.

Otro claro ejemplo, es el celular o smartphone, quieres tener el de última generación, pero para lo único que lo usas es para realizar una llamada, chatear con tus amigos y tomar fotos, de verdad, crees que vale la pena hacer un gasto como estos y peor si lo compras a crédito.

Todavía, es algo muy recurrente en nosotros los seres humanos en comprar ropa o calzado sin necesidad, teniendo 25 o 30 pares de zapatos, un closet lleno de ropa sin estrenar, despilfarrando el dinero, adquiriendo gastos inútiles, ¿para qué?

Para seguir engrosando la lista de deudores en los bancos, trabajando en lo que tanto odias, quejándote que no tienes tiempo para lo importante y generando nuevas necesidades de consumo.

Lo reiteramos una vez más, puede sonar a cliché o frase de libro, pero es verdad, hasta que no entiendas algo básico, pero contundente, estarás condenado a ser pobre, no solo pobre de dinero, sino pobre de mente, que es peor, tener deudas cada vez mayores y estar agobiado.

¿Cómo lo puedes interiorizar y poner en marcha?,…

Es muy sencillo, debes empezar por comprender que cada persona es una empresa, algunos de ustedes no se visualizan como una empresa, pero es así, eres una empresa y debes creértelo.

Tienes unos ingresos fijos o variables, y también por supuesto tienes unas salidas, egresos, o pérdidas, como lo quieras llamar, es igual que una empresa, que tiene ingresos y gastos, y al final del periodo evalúa y sabe si tuvo ganancias o pérdidas.

Así como una empresa que lleva una contabilidad de todos los movimientos financieros, así tú también debes llevar tu propio libro contable, en el cual al final del mes, puedas hacer un balance de todo lo gastado y saber si hubo ganancias o pérdidas para los socios de tu empresa, que en sí, eres tú el único socio.

Realiza tu contabilidad, entonces sabrás si ahorraste o seguirás más endeudado que hace 30 días.

En los gastos fijos y variables debes tener en cuenta cuáles son. Este tema lo trataremos en un siguiente artículo. Así como se tiene un itinerario cuando se viaja, así mismo debes tener un presupuesto de gastos mensuales.

Con esto que aprendiste hoy, queremos que lo medites esta noche y hagas un balance de cómo estas llevando tu propia empresa y la más importante, comprendas la importancia de una buena educación financiera.

No te pierdas de nuestros próximos Post donde ahondaremos un poco más del tema.

 

Escrito por esta pareja de esposos que decidimos revolucionar nuestras vidas.


Ahora, ¿transforma tu manera de pensar y actuar en relacion a tus finanzas?

Esperamos todos tus comentarios.


Perla Y Carlos

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